Descripción
El higo chumbo es una fruta excelente para disfrutar fresca a finales del verano y principios de otoño.
El higo chumbo, también conocido como higo de tuna o higo de pala. Tiene la piel muy gruesa y está cubierto de púas muy finas que casi no se ven. Por dentro está lleno de pequeñas semillas pero que también se pueden comer. Tiene un textura gelatinosa y un sabor que recuerda al del melón o la pera.
Son muchos los beneficios que el consumo de esta fruta tiene para ofrecernos. Entre ellos, es que ayuda a bajar la fiebre: por su naturaleza fría, el zumo de estos higos es ideal para mantener la temperatura corporal. Antiguamente era consumido como un remedio natural para este tipo de afecciones.
A su vez, es astringente, ya que se trata de un gran complemento natural para detener diarreas, ya sea comiendo la fruta o mediante la preparación de una infusión con sus flores. Es incluso un protector de la mucosa gástrica, ya que contribuye a regenerar la mucosa, siendo una fruta muy recomendada para la gastritis, acidez de estómago o úlceras.
Su consumo es recomendado para personas de todas las edades, pues se trata de un antioxidante natural, debido a las betalaínas que posee la fruta.
El higo chumbo es bueno también para reducir los síntomas de la resaca, como náuseas y sequedad de boca. Es un gran aliado para reducir el cansancio, prevenir el envejecimiento prematuro y reducir el colesterol malo. También cumple una función de hepatoprotector, es decir, protege al hígado de sustancias hepatotóxicas.
El higo chumbo contribuye a disminuir los niveles elevados de la glucosa sanguínea y lo hace por su aporte de fibra –que atrapa la glucosa en los intestinos– pero también porque mejora la sensibilidad de las células a la insulina.




